miércoles, 10 de febrero de 2016

Cuentos del Corazón

Lolita, la niña Arco-Iris



Lolita es una niña con sonrisa de azúcar que no le importa mostrar el sonido de su risa, simplemente se ríe tal como lo siente. Le encanta jugar con su imaginación y la mayoría de la veces su visión del mundo es muy diferente a la del resto de niños y niñas con los que juega, y por supuesto nada que ver con la visión de los adultos.
Le fascina vestir con muchos colores, es la única forma de ponerse un arco-iris, se dice ella y sonríe. Los caramelos son su debilidad aunque ya ha entendido las razones adultas por las que no ha de comer continuamente esta irresistible delicia que puede encontrar por cualquier lado a cualquier hora y que es tan fácil de adquirir. Hay unos que le encantan son barras de chicles de colores con las cuales cuando la chupas dos veces puedes pintarte los labios o pintar en tu cara pinturas de danza india, vestir su cabeza con plumas y jugar a bailar alrededor del fuego sagrado imaginario que le habla y le cuenta secretos de sus antepasados.




Cuando viaja en coche con su papá y su mamá esto puede pasar en su constante curiosidad:

A Lolita siempre le hizo gracia ver un pájaro junto a una vaca, ella se pregunta:

  • ¿Sobre qué hablarán?



Cuando ve un árbol sólo en mitad de un ancho prado, Lolita se pregunta:

  • ¿A quién esperará?

en cambio si son tres los árboles que ve, se pregunta:

  • ¿Qué divertidos juegos estarán inventando?


y cuando ve un inmenso bosque lleno de árboles frondosos se ríe al pensar

  • ¡Menuda suerte tiene el del cumpleaños!



Hay molinos de viento a ambos lados del camino, son enormes, incluso puede ver sus grandes ojos y sus bocas sonrientes llenas de dientes, se ríe al recordar un cuento que le había contado su señorita en el colegio sobre un hombre que tenía miedo a los molinos, no recuerda el nombre de él pero si el de su amigo Sancho Panzas.
Cuando las aspas de los molinos se mueven le gusta pensar que hablan de cosas bonitas con el viento, que con sus enormes brazos pintan palabras hermosas que flotan por el Mundo.

Los sueños de Lolita suelen confundirse con la realidad a la que todas las personas están acostumbrada, así que cuando despierta por las mañanas siempre le inquietan cosas y se pregunta:

  • ¿Habrá aquí caballos con alas?

Se incorpora muy agitada y corre a buscar a su papá para preguntarle si él ha visto alguno en alguna ocasión. El papá le dice:

  • Eso es cosa de cuentos Lolita

Ella no lo cree y mira al cielo por la ventana del jardín esperando ver un caballo con alas como el de sus sueños. Pero nada, así que piensa:

  • Tendrá miedo que lo capturen... es... ¡tan hermoso!
    En el viaje en coche, ve algunos animalitos muertos al filo de la carretera, Lolita se pregunta:

  • ¿Dónde estará su alma?

Hace muy poco que ha descubierto que el alma es como un cuerpo invisible que sólo puede sentir y que está atrapado en el interior de cada uno de nosotros, como pajarito en jaula, y cuando se libera viaja donde quiere, ¡incluso puede llegar a las estrellas!... ¡es alucinante!
Mientras piensa todo esto un mosquito ha entrado por la ventana y sobrevuela su bracito, ella cierra los ojos, aprieta mucho los diente, deja de respirar y dice:

  • ¡Por favor no me piques, no me piques, no me piques!

Entonces el mosquito desaparece y ella respira profundamente

  • ¡Gracias! - le grita Lolita asomándo su cabecita por la ventana con una relajada sonrisa-

Lolita cree fielmente en todas las posibilidades del amor y por ello cuando ve una vaca junto a un poni, ella piensa:

  • ¿Podrán enamorarse?, ¿los dejarían ser felices el resto de vacas y ponis?, sus hijos, sus hijos... ¡serían CAPONIS muy bonitos!
     

Se ríe imaginando en su fantástica cabecita todo esto. 
Mira a través de la ventana y todo está adornado con interrogaciones, cosas increíbles que desconoce para qué están ahí, qué son y cómo las llaman.
Ya han llegado a casa de su abuelita, donde hay un espejo muy antiguo y enorme, a ella le encanta mirarse en ese espejo, hace todo tipo de muecas frente a él y se pregunta:

  • ¿Esa chica tan graciosa soy yo?

Comienza a reir sin para y su abuela que la ha escuchado ríe con ella, ambas se miran:

  • Si, Lolita eres tú

Los días de lluvia en el campo son magníficos porque traen grandes misterios cargados de preguntas inquietantes como:

  • ¿Dónde está la fábrica de nubes?
  • ¿Quién le da de beber tanta agua a las nubes?, es más ¿quién agarra a las nubes en el cielo cuando tienen tanta agua?, digo yo que después de beber tanto pesarán mucho porqué no se caen entonces.
  • Cuándo están grises ¿están enfadadas o tristes o cansadas o todo a la vez?
  • Y lo que me enfada realmente mucho es ¿porqué mamá y papá no me dejan abrir la boca, mirar al cielo y beber lágrimas de nubes? ¡NO LO ENTIENDO!

La lluvia ha cesado así que Lolita salta del porche y con sus botitas rojas calzadas y con el impermeable sale a investigar los charcos a recoger información o alguna pista que responda a sus preguntas, lo primero que hay que hacer es encontrar un buen charco e investigarlo, hacerle preguntas hasta que responda:

  • Buenas tardes señores, podrían ustedes responder algunas preguntas.
    ¿Qué nube le trajo?, ¿Recuerda como ha llegado hasta aquí?, ¿Está usted enfadado, deprimido o cansado? Y usted señora, ¿Que es lo último que recuerda?, ¿Estará aquí mucho tiempo?, ¿Conoce a este señor de algo?, ¿Sabe usted algo sobre la fábrica de nubes?

Tras una larga tarde intentado averiguar el misterio que representa lo que parece a simple vista el fenómeno de la lluvia Lolita regresa a casa exhausta, así queda dormida en el coche abrazada a su abuelita y soñando con ese caballo alado que la lleva a cualquier rincón de un enriquecedor mundo de creatividad y amor.


Ilustración: Miriam 

3 comentarios:

  1. Sencillo, inocente... divino. Gracias por este cuento que hace que me conecte con esa niña que hay en mi, aventurera,curiosa, juguetona,riendo por cualquier cosa, y sobre todo feliz.
    Las ilustraciónes embellecen las palabras.
    Gracias. Un abrazo

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  2. Lolita es una Creadora...y destellos multicolores son sus pinceles de imaginación....Precioso, amiga....

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  3. Simplemente maravilloso, al ir creciendo la mente deja de inventar, de crear, porque te ves inmerso en el día a día y es, cuando lees historias como estas, que esa parte dormida de tu cerebro despierta y sientes la posibilidad de volver a imaginar. Solo los artistas no permiten que esta parte quede aletargada. TQ.

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